Escritora, ¿yo?

Todavía dependo del diccionario

La razón de empezar a escribir varía mucho de escritor a escritor, he escuchado historias en las que algunos cuentan que empezaron e el periodismo, otros desde la escuela, algunos con poemas de amor y otros por simple casualidad.

En mi caso, el redactor de la agencia de publicidad y yo trabajábamos juntos y un buen día nos dejó botados, tal vez pensó que debía dar el salto y simplemente abandonó el barco.  Me encontré llamando a muchos y al no recibir respuesta y con proyectos por entregar, me figuró como cualquier marinero aprender a nadar, o hundirme en aguas profundas.

En publicidad se manejan textos cortos pero elaborados, hay que contrarrestar muchas fuentes para que no suene a plagio. Es increíble la cantidad de veces que se encuentra una idea “original” en la cabeza de otra persona creativa, inclusive al otro extremo del mundo. Poco a poco, sin querer me sumergí en el story-telling con el ánimo de desarrollar campañas basadas en una historia completa más que en un concepto. Para contar historias hay que aprender a contarlas y así fui estudiando cuento, novela y finalmente, guión. Wow! me di cuenta de cuánto amaba el cine. Hoy sigo nadando entre bocanadas de agua y de aire. Dudando siempre de mí capacidad nadadora entre letras, acentos y personajes amados a los que conozco y desconozco al mismo tiempo. No espero tener una historia correcta, solo tengo esta historia de cómo llegué a la escritura. ¿Cuál es la tuya?

Me, writer?

The reason for starting to write varies a lot from writer to writer; I have heard stories in which some say that they started journalism, others from school, some with love poems, and others by mere chance.

In my case, the copywriter from the ad agency and I worked together, and one day he dumped us; maybe he thought he should take the leap and just jumped ship. So I found myself calling many professionals, and when I did not receive an answer and with projects to be delivered, I figured, like any sailor, to learn to swim or sink in deep water.

In advertising, short but elaborate texts are handled; many sources must be countered to not sound like plagiarism. It’s amazing how many times an «original» idea is found in the head of another creative person, even on the other side of the world. Little by little, without wanting to, I immersed myself in story-telling, intending to develop campaigns based on a complete story rather than on a concept. To tell stories, you have to learn to tell them, so I studied short stories, novels, and screenwriting. Wow! I realized how much I loved movies. Today I continue swimming between puffs of water and air. I always doubt my ability to swim between letters, accents, and loved characters that I know and do not know simultaneously. I don’t expect to have a correct story. I only have a story. Which is yours?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *